Las autoridades indígenas del norte del Cauca investigan amenazas y seguimientos luego de la condena impuesta a ocho disidentes de las Farc capturados por atacar a la Guardia en límites de los municipios de Corinto y Toribío.

Por una parte, las comunidades estudian un panfleto firmado por las ya desaparecidas Farc EP, en el que se advierte a las comunidades de Toribío, Corinto y Jambaló que se abstengan de transitar en horarios y vehículos determinados, así como abrir establecimientos de diversión nocturna en los sectores rurales.

Además, se evalúan los seguimientos de los que han sido víctimas los guardias y líderes más visibles de la jornada de justicia indígena, que concluyó con la aplicación de 13 y 20 años de prisión para los ocho capturados.

“Estamos tomando todas las medidas de prevención posibles con la población y seguiremos denunciando (…) La situación no es fácil, hay tensión, pero todos los mecanismos de prevención están activados”, sostuvo el líder indígena Mauricio Capaz.